A1 World In My Eyes
A2 Sweetest Perfection
A3 Personal Jesus
A4 Halo
A5 Waiting For The Night
B1 Enjoy The Silence
Mixed By – Daniel Miller, Phil Legg
B2 Policy Of Truth
B3 Blue Dress
B4 Clean
El sonido de Depeche Mode se fue afianzando cada vez más como en Music for the masses y que llegó a su máxima expresión en Violator (1990). En verano de 1989, lanzaron el single Personal Jesus. Era un sonido que fusionaba a la perfección un simple pero efectivo riff de guitarra con las bases techno propias del grupo. Sonaba como si Johnny Cash se hubiera apareado con Kraftwerk, Personal Jesus supuso la fusión perfecta de tecnología con actitud rock. Obviamente, fue un éxito instantáneo y se convirtió en la canción inevitable en todos sus conciertos desde entonces. De hecho, Johnny Cash grabaría una versión de Personal Jesus, varios meses después apareció Violator. Un disco PERFECTO de solamente 9 canciones y apenas 47 minutos. En Violator no falta ni sobra nada. La obra de un grupo que, tras casi una década, alcanzaba su cima creativa y de popularidad. destacando la labor del productor Mark Ellis, también conocido como “Flood”, y las mezclas de François Kevorkian.
El inicio con World in my eyes no podía ser más sorprendente, un buen beat perfectamente bailable pero la voz de Gahan y los coros de Gore le dan un singular toque. Sweetest perfection está construida sobre un sample de percusión al que se fueron añadiendo efectos, quizás sea el tema al que más me costó pillarle el punto. No era un tema fácil ni comercial, tampoco es la típica canción que Martin Gore se reserva para cantarla, pero se convierte en irresistible tras unas escuchas. No pasaba lo mismo con la atemporal Personal Jesus, despues viene la aparente calma de Halo que poco a poco se iba descubriendo como otro trallazo de buen techno pop. Llegamos a la joya que cerraba la cara A la delicada y frágil Waiting for the night. Es este un tema realmente hermoso, alejado de los patrones habituales de la balada de los años 80. Sobre una cama de efectos de sintetizador Gahan canta una emotiva letra sobre la búsqueda de la paz y la tranquilidad interior. ¿O habla de esperar a la noche para encontrase con su amante? Algo que casa bastante con Enjoy the silence, el otro super hit de Violator con el que suelen acabar sus conciertos. Un tema perfecto de principio a fin que ha resistido perfectamente el paso del tiempo. Inicialmente iba a ser una balada con la voz de Gore y un piano como único acompañamiento, pero en el estudio se le aceleró el ritmo, se añadieron instrumentos (incluido ese singular riff de guitarra) y Gore decidió cederle la voz cantante a Dave Gahan. Me gusta incluso ese oscuro interludio musical que desemboca en Policy of truth, otra gema que fusiona el sonido techno con la estructura de un tema de rock. Pero para gema, la que venía después: Blue dress. Un tema que no me convence al principio y que con el paso del tiempo se convierte en obligado ademas contiene un interludio instrumental con coros que parece un descarte de Mussic for de Masses para desembocar finalmente en Clean: un oscuro tema que pasa de lo atmosférico a lo épico para ser un cierre perfecto.
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